La vida no nos recompensa como quizás merezcamos. En seguida nos percatamos del error que comete y de la injusticia que se acarrea como consecuencia de tal fatídico día, semana, mes, año.. No importa, para analizar fallos ajenos, siempres estamos dispuestos a prestar cualquier sentido que sea necesario. Sin embargo, ¿es cierto eso de que se aprende de los errores? Lo será, pues no lo pongo en duda. Pero sí que reconozco que es difícil asimilar los defectos de uno mismo.. los errores, los descuidos, los fallos, las equivocaciones.. o incluso las mentiras; Como cada cual prefiera llamarlos.
La vida será injusta, ¿pero acaso nosotros somos totalmente honestos? Ya no sé si hemos sido nosotros los que hemos aprendido de la vida, o es ella la que ha tomado nuestro ejemplo; Pero a pesar de ello, aún reconociendo que he sido una persona deshonesta entre otras tantas, quiero hacer entender que antes de deshonesta, soy persona, y que por tanto, cualquier errata que haya procedido de mis actuaciones, son mortales, y en consecuencia, perdonables. Y si no es así, que tire la primera piedra el que está libre de todo pecado.
Porque la perfección no existe, no os hagáis ilusiones;
Vive y deja vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario