-Pero los para siempre son malos si no son para siempre. ¿No es mejor vivir con el miedo a que acabe un día? Y descubrir que no, que nunca acabo, que siempre estuvo ahí y que nunca se fue, que el para siempre que ambos queríamos estuvo ahí sin decirlo, sin nombrarlo. Sólo luchando para conseguirlo en silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario