miércoles, 26 de octubre de 2011

Una sonrisa

Recuerda aquellos años en los que no importaba nada, donde la vida que pasaba era efímera. Donde corría millones de aventuras, cuando tu preocupación era tener esa carta "pokemón", soñabas con crecer y ponerte los tacones de mamá, que vestías elegante e ibas a trabajar, lo que más deseabas era poder conducir. Y lo recreabas en tus juegos de muñecas. Jugabas a que una palmera un barco que navegar, y que otros navíos te atacaban y te tenias que defender lanzando "bombas" (que en realidad solo eran pequeñas bolas de papel ).

Las ganas de vivir de un niño, las ganas de conocer, de saber, de crecer, de ver que hay más allá del horizonte, su sonrisa por nada, su felicidad son incomparables. El hacer que un niño sonría es tan simple y bonito, te llena de alegría los días y te da un rayo de luz entre tanta tiniebla.

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