Si llegases a saber todo lo que puedo llegar a pasar por ti, no pondrías tan en duda mis palabras, si tan solo fuese capaz de decirte la mitad de lo que paso cada vez que te digo algo, y las consecuencias que tiene en mi cabeza, en mi vida y ¿Por qué no? En mi pecho. Has pasado de 0 a 100 demasiado deprisa y nunca supe controlar las revoluciones.
Estar donde estés tú y poder susurrarte aquéllo que nunca digo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario